Todo hace suponer que la final que todos esperan ver volverá a llenar los ojos del mundo. De un lado Federer, que quiere ser el más ganador del torneo de los ocho (alcanzaría a Lendl y Sampras). Del otro Nadal, que por primer vez quiere coronarse en el último certamen del año. El suizo hizo lo suyo y ganó todo en el B. Rafa lo imitó y terminó con tres ganados en el A.
El español arrancó parejo contra Berdych (eliminado; tenía chances si ganaba) y necesitó de un tie breack, donde ganó 7-3 y así encaró más tranquilo la segunda manga. Con ese set, Nadal se aseguró un lugar en la semifinal, pero fue por más y liquidó al checo con un rotundo 6-1 para quedar 9-3 arriba en el historial e ir por Murray, al que también tiene de hijo (8-4).

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